Nordic Walking en la Aldea de las hormigas.

Nordic en la Aldea de las Hormigas Nordic en la Aldea de las Hormigas Nordic Walking Lugo

Hoy, muy cerquita ya de la Navidad, hemos salido a caminar, en grupo, con nuestros bastones de marcha nórdica, con nuestros guantes para protegernos del frío, y sobre todo, con nuestras mejores sonrisas, porque hoy hemos visitado un extraño mundo, poblado de seres, generosamente creados por otro humano, para el disfrute libre de quien quiera acercarse a conocer este pequeño reducto.

Y es maravilloso que en medio de un hermoso bosque se pueda caminar siguiendo preciosos senderos, al ritmo solemne, elegante, sinuoso y al mismo tiempo, cadencioso de los más expertos walkers, y que al mismo tiempo, haya espacio para que otro tipo de walker pueda moverse con impunidad, camuflados como hormigas, respirando los senderos, examinando cualquier vestigio que produzca sonrisas y despierte la belleza innata que todos llevamos dentro.

Esta es una de las cosas que más me maravilla de la marcha nórdica, un mundo que estoy empezando a descubrir y que me tiene permanentemente asombrada.

Me enamora ver la marcha tan cadenciosa, vigorosa y elástica de los miembros más veteranos del grupo, la elegancia de sus movimientos, y me enamora también que a los que en un momento determinado de nuestras vidas, y debido a algún tipo de imposibilidad física, nada nos impida la marcha, y podamos seguir a otro ritmo, también maravilloso, aunque sea más lento, con una elegancia también más íntima…

Y sí, se puede salir a caminar y disfrutar igualmente, los bastones también nos van impulsando, nos dan confianza, y nos dan espacio para el ritmo más pausado, para el suspiro profundo, para la mirada que se detiene, para la palabra que se dice, y para el gesto que comprende la persona que también de una manera lenta y pausada camina a tu lado y disfruta contigo del privilegio de sentir el aire fresco y de la vida cabalgando al paso, suavemente a nuestro lado, dentro y fuera de nosotros, y nos hacemos uno, tanto con los que van a los lejos, a muy buen paso, como con el camino y con los árboles, con el aire y las estrellas y con el día y con la noche….

Estoy muy agradecida por haber encontrado este nuevo camino en mi vida, por estos nuevos caminantes que me acompañan y por este nuevo vínculo, con los bastones de marcha nórdica.

C.
Walker de Nordic Walking Lugo.