Salida recreativa por San Román de Cervantes: caminar entre paisaje, memoria y tradición
Desde el Museo Etnográfico de San Román de Cervantes parte una ruta que invita a caminar despacio, mirar con atención y dejarse llevar por la riqueza natural y cultural de uno de los rincones más singulares de la montaña lucense.
El recorrido avanza entre castaños, senderos silenciosos y un paisaje que conserva la huella del tiempo. A lo largo de la ruta, subimos al Castro de Santa María de Cervantes, un antiguo poblado castrexo situado en plena sierra gallega de Os Ancares, en un promontorio que domina estratégicamente el valle del río Quindós.
Este enclave arqueológico conserva los restos de un asentamiento de hace cerca de 2.000 años, ocupado entre los siglos I y II, en un momento de transición entre los modos de vida prerromanos y la presencia del Imperio romano en tierras galaicas. Su existencia se relaciona, además, con las cercanas minas de oro de la zona, que explican en parte la importancia de este poblado en su tiempo.
Las investigaciones arqueológicas desarrolladas entre 1995 y 1999 permitieron sacar a la luz una parte importante de su estructura. En el castro se documentaron más de una veintena de construcciones de piedra, en su mayoría de planta circular, además de calles, zonas de paso, escaleras, sistemas de drenaje, muros de nivelación y otros elementos que muestran una organización compleja e inteligente del asentamiento.
El valor del lugar no se limita al castro. En la misma zona del valle del Quindós se localizó también una necrópolis medieval construida entre los siglos XIII y XIV, con más de medio centenar de sepulturas, para la que se reutilizaron parcialmente algunas piedras procedentes de las antiguas edificaciones castrexas. Todo ello convierte este espacio en un punto de encuentro excepcional entre naturaleza, arqueología e historia.
La Reserva de la Biosfera Os Ancares Lucenses y Montes de Cervantes, Navia y Becerreá vuelve a regalarnos así una jornada llena de sensaciones: aire limpio, bosques vivos, patrimonio etnográfico y una calma que convierte la caminata en una experiencia para los sentidos.
Más allá del valor deportivo o recreativo, rutas como esta permiten acercarse al paisaje desde otra mirada. Caminar por San Román de Cervantes es también una forma de descubrir la identidad del territorio, de interpretar sus señales y de disfrutar de una montaña que mantiene intacta buena parte de su autenticidad.
Ancares, que tanto nos da, vuelve a recordarnos por qué sigue siendo un paraíso para los sentidos.
ACTIVIDADE SUBVENCIONADA POR LA EXCMA. DIPUTACIÓN DE LUGO. ÁREA DE MEDIO AMBIENTE.


