Ruta verde alternativa al Camino Primitivo

El Camino continúa: de Friol a Sobrado, caminando despacio por la Galicia que resiste

El Camino Real no termina en Friol. 

Una Galicia de corredoiras húmedas, de vacas mirando en silencio desde los prados, de carballeiras donde el sonido de los bastones acompaña mejor que cualquier música.

El tramo entre Friol y Sobrado dos Monxes mantiene intacta esa sensación de viaje antiguo que tantas veces desaparece en las rutas más conocidas.

Aquí no hay prisas.

Saliendo de Friol el Castro de Friulio, una recreción visual de una aldea castrexa.

El camino avanza entre aldeas pequeñas, pistas forestales y caminos de tierra que durante siglos sirvieron para comunicar Lugo con el monasterio de Sobrado. Son senderos hechos para caminar despacio, para respirar profundo y para entender que el verdadero lujo hoy es el silencio.

Tras superar el Narla bien por la pasarela de madera o bien por la pontella cercana al Muíño de Seren, entramos en el espacio de Castro de Friulio disfrutando de una experiencia única que nos acerca a otra forma de vivir en la que compartimos con ellos la necesidad de caminar para alcanzar objetivos.

Finalizada la visita, nos introducimos en la red de caminos municipales, caminando 80 metros por la LU-P-1611 (circular de Friol) para entrar en un nuevo camino de tierra en los prados conocidos como “A Gándara”, continuar por los de “Caneiro” hasta la LU-P-2123, “Ponte Lousende”, caminando 95 metros por su margen para continuar por el camino de “Lousende” hasta el Molino de Rosón.

El sendero continúa por la derecha desde el Molino de Rosón, atravesando el río Narla a través de una pontella de piedra. A unos 80 metros alcanza la carretera LU-P-2105, por la que se recorren aproximadamente 140 metros por el margen izquierdo del sentido de la marcha para incorporarse posteriormente a una senda que conduce hasta Ordóñez a través de caminos tradicionales y terrenos agroforestales de gran valor paisajístico.

En este punto, correspondiente al kilómetro 17,0 del recorrido, el sendero vuelve a encontrarse con la carretera provincial LU-P-2104, situada a 320 metros de la iglesia de Santa María de Xía.

Tras cruzarla, un camino interior conduce hasta este destacado elemento patrimonial (km 17,3), continuando posteriormente hasta el Cruceiro de Xía (km 17,7), situado a una altitud aproximada de 520 metros.

Desde allí se toma dirección a Fonteseca por el ramal izquierdo hasta el kilómetro 18,4, donde el itinerario gira a la derecha para incorporarse a un camino de tierra en dirección a Cotón de Xía, atravesando un tramo con pendiente ascendente.

Antes de llegar a A Laxe, a 648 metros de altitud, se cruza el Rego de Candaide y, tras recorrer 90 metros por la LU-P-2120, se gira nuevamente a la izquierda para continuar por caminos públicos que discurren por un entorno rural de elevado interés ambiental y paisajístico, volviendo a cruzar el citado curso fluvial.

Desde este punto, el recorrido asciende por un tramo de considerable pendiente hasta alcanzar los 725 metros de altitud. Tras superar el paraje conocido como “O Foxo do Cabrito”, el trazado prosigue en descenso hasta enlazar con la carretera LU-934, que, una vez rebasado el límite provincial, pasa a denominarse AC-934.

Este punto constituye además la conexión con el Camino de Santiago del Norte, circunstancia que incrementa notablemente el interés estratégico, turístico y territorial del proyecto, al favorecer la integración de la actuación en un corredor de gran relevancia patrimonial y de elevada afluencia de usuarios.

Hay momentos en los que el recorrido parece desaparecer entre  castaños y robles, y abedules y pinos. Otros en los que se abre mostrando prados infinitos y pequeñas iglesias rurales que parecen suspendidas en otro tiempo.

Y ahí está precisamente la fuerza de este Camino Real: no necesita espectacularidad para emocionar.

Porque emociona la autenticidad.

Muchos peregrinos desconocen todavía esta conexión histórica entre Lugo, Friol y Sobrado, utilizada desde hace siglos para enlazar con el Camino del Norte hacia Compostela.

Recuperarla hoy significa recuperar también una forma diferente de caminar Galicia.

Más humana.
Más lenta.
Más verdadera.

La llegada al Monasterio de Santa María de Sobrado aparece casi como una recompensa natural después de kilómetros de bosque y piedra.

El monasterio emerge entre el verde con una presencia silenciosa, monumental, como si llevara siglos esperando al caminante.

Este tramo no busca competir con grandes rutas. No necesita masificación ni escaparates. Su valor está precisamente en conservar algo que en muchos lugares ya se perdió: la sensación de descubrimiento.

Caminar entre Friol y Sobrado es caminar por una Galicia que todavía resiste.

Más información del primer tramo Lugo–Friol en Nordic Walking Lugo .

 

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